- REVISTAS / ARTICULOS SOBRE FERIAS DE ARTE, DECORACIÓN....

ARTE AL DIA INTERNATIONAL
Nº 84 - Enero 2001








ART SANTA FE MAGAZINE 2005.





ART MIAMI 2004
en 
 ARTE EN SANTO DOMINGO.




ARTE BA 2000
en
ART NEXUS.









PALM DESERT 2002.





Colaboración con el decorador
Ramón Peñarroya para la firma
de iluminación VIBIA.





Reportajes en revistas con 
obras en colecciones particulares.







- 2004 - RAMÓN URBÁN/NEW CONSTRUCTIONS/Jerald Melberg Gallery.Charlotte,NC.USA.




Exposición celebrada del 10 de Julio al 4 de septiembre de 2004,
en la JERALD MELBERG GALLERY, en Charlotte, NC/USA.












Díptico de la exposición.




Todas las obras pertenecen a colecciones particulares.








- 2004 - URBÁN/DESDE LA ESENCIA/Galería Kreisler.Madrid.

Portada catálogo




"La pintura es exactamente lo que se vé". Es meramente apuntar a un vacío que es preciso llenar, pero lo que esta declaración comunica con fuerza, es la renuncia del artista a llenarlo él mismo. De hecho, en y por sí mismo, la obra puede sugerir muchas cosas, poniendo en marcha una cadena de asociaciones que van mucho más allá de la mera percepción.
                                                             Tomas McEville


DESDE LA ESENCIA

      En el complejo mundo contemporáneo, aquel que nace en las últimas décadas del siglo XX y está presente en el comienzo del siglo, el arte se presenta más confuso de lo que tradicionalmente ha sido. A los estudiosos de esta disciplina, se nos hace difícil establecer categorías o estilos que traten de poner orden a un caos reinante consecuencia de una sociedad sumida en un constante cambio. Como en toda situación existe su parte clara y oscura. Por un lado, vivimos pendientes del tiempo como si el mismo se nos escapase, corriendo de un lado a otro, estresados, irritables e irascibles. Por otro lado, la diversidad cultural cada vez está más presente como consecuencia de la mezcla racial. Las ciudades ya no tienen un solo color sino muchos, el enfoque de la realidad no es único sino múltiple. Esto mismo sucede en el arte. Raramente tiene parámetros donde agarrarse, deambula sin llegar a concretar, a veces sorprende, otras está falto de contenido y en ocasiones el contenido abruma. Justamente esta incoherencia, tan humana, hace al arte contemporáneo tan atractivo. Nos encontramos, por tanto, con poéticas individuales que expresan el mundo íntimo de sus autores.
  Cualquier persona interesada en el trabajo de Urbán puede ver en su bibliografía que los críticos se han acercado a su obra catalogándola de constructivista, informalista y matérica. Si bien es cierto que a veces hace guiños a estas formas artísticas. yo prefiero describir su arte como puramente personal, que parte de orientaciones diversas y teóricamente enfrentadas. El empleo en algunas ocasiones de estas referencias es consecuencia de un conocimiento, de unas contaminaciones necesarias para el desarrollo de un trabajo propio.
   En su producción la materia posee un carácter prioritario. Un informalismo matérico abstracto que utiliza como elemento base la madera: tallada, pintada o quemada. En definitiva, un material manipulado que expresa la búsqueda de la esencia, de un recorrido sin fin que no es más que el aprendizaje y el dominio del arte. Sorprende en la obra de este autor la capacidad que posee de unir la abstracción pura de carácter poético junto a la abstracción geométrica mucho más racional. Lo expresivo y lo medido enlazan sus manos para dar paso a unas piezas que transmiten un pensamiento profundo. Pero no se puede hablar de azar, las composiciones son medidas, exactas, la simetría está presente en estas piezas que se presentan como una combinación entre escultura y pintura. También podríamos calificar el resultado de Povera, pero su filosofía está tan alejada de este concepto como del informalismo. No hay ninguna reinvidicación social o política, simplemente un trabajo basado en el descubrimiento de las capacidades de los materiales empleados, una manera de descubrir su alma, sus posibilidades para poder compartirlas con el espectador.
    En la epidermis de la obra sentimos las texturas que ésta consigue  y que armonizan con la gama cromática de ocres y grises que evocan claramente a la naturaleza, puesto que el arte de Urbán es sobre todo puro, natural y terrenal. Desea expresar la belleza de las cosas sencillas, desde la reflexión, desde la calma.
     También se ha hablado al describir sus producciones del papel de la memoria. Pero no es la suya sino la de cada espectador. La contemplación de las piezas nos transmite un silencio profundo, que nos sume en un mundo que está al mismo tiempo cerca y lejos. Este tratamiento de la madera envejecida nos remite al recuerdo, al paso inevitable del tiempo que todo lo destruye, pero que a su vez crea una nueva forma de belleza, fruto de la melancolía y del deseo satisfecho o perdido.
    Sus círculos, las formas verticales que los atraviesan son juegos geométricos trabajados con sosiego que intentan convertir el mundo en algo espiritual, a través del rito mágico del artista creador. Formas esféricas, triangulares que evocan a los dioses, pero que lo hacen desde el silencio, desde el miedo y el terror de los mortales.
  Al acercarme a estas piezas veo sus similitudes y sus contradicciones. Su propia idiosincrasia y las influencias históricas que irremediablemente poseen. Veo el mundo contemporáneo y su maravilloso contraste y veo también la esencia de la creación. En palabras de Theodor W. Adorno "la obra de arte es siempre ella misma, y a la vez algo distinto".

María Marco Such
Crítica de Arte. Doctora en Historia del Arte.


E1 RECOLECTOR DE SUEÑOS I

Vista de la exposición
Vista de la exposición


















Con la obra:
464 EL SOL ESCONDIDO
EN EL SILENCIO DE SU LUZ 140x100












Con la obra:
E2 RECOLECTOR DE SUEÑOS II


  
Con Juan Kreisler






Vista de la exposición


TODAS LAS OBRAS PRESENTADAS EN LA EXPOSICIÓN FORMAN PARTE DE COLECCIONES PARTICULARES

- 2002 - URBÁN/RECONSTRUYENDO LA MEMORIA.Galería Isabel Bilbao/Jávea.

Portada catálogo.

RECONSTRUYENDO
LA MEMORIA

   No es fácil pasear con soltura a través de frondosos paisajes de la memoria, y mucho menos si la intención última de ese viaje a lo largo de nuestra geografía interior, plagada de misterios y silencios, es trasladar lo rememorado a una realidad tangible no solamente para el propio artista sino también para el espectador.
   
   Contemplando la muestra que Urbán nos ofrece se  puede   apreciar   una espléndida resolución de este conflicto "interior-exterior" a través de una serie de piezas escultóricas de enorme belleza plástica y complejo desarrollo intelectual.

   A partir de una raíz constructivista tamizada por una potente estética propia, el artista ha conseguido un discurso visual de una gran fuerza poética, contenidamente emocionado, síntesis de sentimientos, rememoraciones y percepciones. Su lenguaje plástico se encuentra lleno de reveladores hallazgos conseguidos a base de transitar por misteriosos caminos dominados por las formas geométricas y multiplicidad de planos y miradas. Este lenguaje se formaliza con elementos geométricos, a veces repetidos modularmente: Urbán combina cuadrados, rectángulos, triángulos y círculos en su obra, presididos siempre por un fuerte componente racional, pero que acoge el misterio y la evocación. Las formas, limpias, muy medidas y equilibradas, tienen una cierta tendencia a desplegarse por medio de líneas que se intercalan y ayudan persuasivamente en un juego de encuentros y desencuentros donde la expansión dinámica de la propia materia es la protagonista. La obra de Urbán es fundamentalmente reflexiva, y en ella podemos descubrir la verdad que caracteriza a lo auténticoy lo meditado, lejano a cualquier retoricismo.

   Existe en las piezas de Urbán amor por los materiales empleados y por el trabajo directo con la materia, en este caso fundamentalmente la madera, presentada por lo general en su estado originario, sin apenas camuflajes cromáticos o matéricos. El artista aplica susu resoluciones formales sobre la madera, desarrollando así dentro de su discurso conceptos como el de la flexibilidad, lo palpitante, la originalidad y la pulcritud. Su minuciosa técnica no ahoga el sentimiento que transmite a sus composiciones, sino más bien ayuda a potenciar la fuerza comunicativa de una obra plena, armónica y sabiamente equilibrada.

CARLOS DELGADO
Texto publicado en el Punto de las Artes.
   
   

341 TERRITORIOS AUSENTES II 120X120
Técnica mixta/madera. 2002
Colección particular/Jávea.


338 PRESENCIA INDECISA 100X100
Técnica mixta/madera. 2002
Colección particular/Elche.


343 RECUERDOS PERDIDOS 50X50
Técnica mixta/madera. 2002
Colección particular/Jávea.


339 TRANSFORMACIÓN MÍSTICA 100X100
Técnica mixta/madera. 2002
Colección particular/Jávea.


344 EL SONIDO DEL TIEMPO 100X100
Técnica mixta/madera. 2002
Colección particular/Jávea.


337 LUZ EN LA SOMBRA 100X100
Técnica mixta/madera. 2002
Colección particular/Jávea.


336 REGRESO AL VIEJO SANTUARIO 100X100
Técnica mixta/madera. 2002
Colección particular/Jávea.



   

- 2002 - URBÁN/MATERIA Y MEMORIA/ Galería Kreisler/Madrid.









"El arte vive en las delgadas fronteras
que separan lo real de lo irreal".
  Chikamatzu


                                                



Texto catálogo:

MATERIA Y MEMORIA
Se suele afirmar que el artista trabaja con la materia y, también, "contra" la materia. Vale decir, que por un lado se asocia a la materia, extrae de ella sus posibilidades expresivas y entabla una suerte de comunión en esa relación recíproca. Por otro lado lucha en un combate para dominarla y vencerla. Por eso tanto el "con" como el "contra" le son aplicables.

Esto se hace más notorio en algunos casos más que en otros. El artista Urbán, lo pone de manifiesto en sus obras de una manera destacada. Tal es así, que sus cuadros-construcciones tienen en la madera una materia protagónica. Es, podríamos afirmarlo, "un artista de la madera" que ha logrado con ella una sociedad en lo que lo subjetivo del creador y lo objetivo del medio empleado se confrontan permanentemente.

Esto ha dado lugar a la creación de un tipo de obra que oscila entre lo pictórico y lo escultórico, rompiendo los límites entre pintura y escultura y dando lugar a un medio expresivo que tiene características propias.

Las maderas aportan su propia historia. Han tenido algún uso anterior o el mismo artista las ha quemado, desbastado, cortado y rajado. Han perdido el estado de naturaleza que alguna vez tuvieron y se prestan para constituirse en obra artística a partir de un estado anterior, sea funcional o morfológico que les da una situación preexistente. En algunos caso (los menos) presentan superficies pulidas.

Sus técnicas mixtas, realizadas con el soporte de la madera, constituyen un repertorio de imágenes afines pero diversas. La madera, trabajada de distinto modo, en cada caso, con recursos pictóricos siempre, pugna por lucir sus cualidades intrínsecas. El artista recurre a ella, sabedor de este hecho irrefutable, pero, al mismo tiempo, vuelca en ella su afán creador. El resultado es una relación armónica, no exenta de una lucha necesaria para alcanzarla. Como nos ocurre en otros órdenes de la existencia. El acoplamiento fragmentado de la materia, sus cortes, superposiciones y ensamblamientos, produce una pintura-objeto de fuerte impacto. Su configuración es de tipo constructivo; con un apreciable rigor formal. Sin embargo, ese sentido constructivista de las obras no parecen ceñirse a un propósito dogmático, sino, más bien, a una necesidad de orden cartesiano. 

Si lo juzgamos comparándolo con las corrientes constructivistas del siglo xx (desde los llamados "formalistas rusos" anteriores a 1920 hasta los grupos europeos y americanos de los años 1930 y 1940) sólo podemos hallar en él un constructivismo reminiscente; muy determinante en el plano estructural, pero que comparte el primer plano tanto en lo pictórico como con el tratamiento singular que le da a la materia.

Esto hace que lo sensible-perceptivo y lo racional-constructivo se equilibren. En ese juego de equilibrios inestables, Urbán  se mueve en una serie de ejes dialécticos: introspección interiorista, por el lado del sujeto exposición, exteriorista por parte del objeto. Memoria y materia o "Materia y Memoria" para recordar el título de un memorable libro de Henri Bergson. El resultado es, en la obras de Urbán, el silencio; máxima expresividad al decir de Heidegger.

La erosión del tiempo que presentan casi todas las maderas del artista (erosión provocada en algunos casos, como hemos dicho), su envejecimiento es no sólo una acción del tiempo sino una remisión a la memoria. Por eso las maderas de Urbán están cargadas del depósito identitario de la memoria.

La potencia expresiva de esta síntesis que hace Urbán entre la subjetividad y la objetividad es poderosa. Su lenguaje es preciso, claro, contundente. Por lo ya señalado, deja a un lado la mera intención formal. Por el contrario, hay en este artista una superación de un planteo esteticista a favor de un mensaje existencial, cercano a lo religioso; con una austeridad propia de los que han llegado a las vecindades del Silencio.

Algunos críticos españoles han señalado ciertas semejanzas entre las obras de este artista y la herencia dejada por ese grande del arte de la España contemporánea que ha sido Lucio Muñoz. Sin embargo, las diferencias son notorias. Yo encuentro que Muñoz le daba una mayor protagonismo a la materia, dejándola expresarse por sí misma. Fue un gran poeta de la materia y una de sus mayores virtudes como creador fue, sin duda, descubrir su recóndita expresividad.

En Urbán la relación es diferente, tal cual lo hemos señalado, estableciendo un equilibrio armónico entre el mundo interior y el exterior. Muchas veces se encuentra en obras de arte contemporáneas una ausencia del sujeto; un vacío consecuente que las hace banales, carentes de interioridad. Vemos que Urbán se hace presente en cada obra, dotándola de una marcada espiritualidad que da vuelta a esa extendida tendencia del arte actual como resultado del mundo desencantado en que vivimos.

Urbán nos propone una resemantización, una rematerialización y, por ende, la posibilidad de un nuevo encantamiento. En él, como apuntaba una vez Jean-François Lyotard, refiriéndose a Marcel Duchamp, hay un transformador de la materia y un transmisor de energía. No es poco decir.
                                                                                                                                   FERMÍN FÈVRE


Algunas de las obras presentadas en la exposición:


267 LA HORA DE LOS REENCUENTROS 100x100
Técnica mixta sobre tabla. 2000
Colección particular


269 TRÁNSITO DEL TIEMPO 120X120
Técnica mixta sobre tabla. 2000
Colección particular


278 EL PESO DE LAS SOMBRAS II 100X100
Técnica mixta sobre tabla. 2000
Colección particular


301 ESTIGMA QUE NO CESA II 100X100
Técnica mixta sobre tabla. 2000
Colección particular


305 EL INTENSO INSTANTE 100X100
Técnica mixta sobre tabla. 2001
Colección particular


306 PERSISTENCIA DE LA MEMORIA II 100X100
Técnica mixta sobre tabla. 2001
Colección particular


310 SOMBRAS ANTIGUAS 120X120
Técnica mixta sobre tabla. 2001
Colección particular


311 LA HUELLA DE LO OLVIDADO 120X120
Técnica mixta sobra tabla. 2001
Colección particular


319 RECINTO SAGRADO 100X100
Técnica mixta sobre tabla. 2001
Colección particular